Registrador de temperatura USB fiable para el transporte de productos lácteos en cadena de frío
Los productos lácteos son altamente perecederos y sensibles a la temperatura. Esta afecta directamente a su seguridad, textura y vida útil. Durante la logística, los contenedores y camiones refrigerados requieren un control estricto de la temperatura para evitar el deterioro y los riesgos para la calidad. Freshliance le ofrece Fresh Tag 1, un registrador de temperatura USB fiable para el transporte de productos lácteos en cadena de frío.

El registrador de temperatura desechable Fresh Tag 1 es ideal para el control de la cadena de frío de productos lácteos. Su diseño ultracompacto (67 mm × 27 mm × 5 mm) y su peso ligero (solo 11 g) permiten guardarlo fácilmente en cajas isotérmicas, camiones y contenedores sin ocupar espacio de carga.
La ausencia de pérdida de datos y la ausencia de errores son las principales ventajas de este fiable registrador de temperatura USB. Con una autonomía de hasta 300 días y compatibilidad con otros periodos de registro como 7, 15, 30, 60, 90, 120, 180 o 240 días, resulta ideal tanto para la distribución de corta distancia como para el transporte transfronterizo de larga distancia. Su sensor de alta calidad captura con precisión cada fluctuación, por sutil que sea, en un amplio rango de -30 °C a +70 °C con una precisión de ±0,5 °C. Además, su gran capacidad de memoria, de hasta 129.600 lecturas, garantiza el registro completo de datos durante todo el trayecto.

Diseñado para facilitar su uso, este registrador de temperatura desechable viene preprogramado y precalibrado de fábrica: basta con pulsar el botón de inicio para comenzar la monitorización. Su carcasa impermeable IP67, apta para uso alimentario, garantiza un uso seguro con productos lácteos. Mediante conexión USB integrada, genera automáticamente informes PDF/CSV a prueba de manipulaciones en Windows o Mac sin necesidad de software adicional, simplificando así el control de calidad y la trazabilidad.
El registrador de temperatura USB Fresh Tag 1, económico y desechable, ayuda a reducir las pérdidas por deterioro, a reforzar el cumplimiento de la cadena de frío y a garantizar que todos los productos lácteos lleguen frescos, seguros y de primera calidad.






























